Entre RÃos
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VILLA ELISA, ENTRE RÃOS, ARGENTINA.
28-06-2026
SEGUNDA DENUNCIA CONTRA MUNICIPALIDAD POR USURPACIÓN.
El ferrocarril no tiene por qué pagar los errores del Comité.
28-06-2026-H:14.37
El pasado jueves 25 de junio de 2026, los fundadores del Ferroclub Central Entrerriano, presentaron la segunda denuncia contra la Municipalidad de Villa Elisa, Entre RÃos, por intento de usurpación. Esta vez fue en la PolicÃa Federal de Concepción del Uruguay. La anterior, ocurrió el 18 de junio ante el Juzgado Federal.
La realidad, es que la usurpación del terreno ferroviario delimitado por calle Centenario, Boulevard Rieter y calle sin nombre que pasa detrás de la estación de Ferrocarril, se produjo en el mes de mayo de 2022, donde el municipio ingresó con sus maquinarias, realizando un profundo zanjón de 150 metros, alcantarillas bajo la vÃa principal y registros con cañerÃas en la lÃnea de los postes telegráficos.
Los fundadores del Ferroclub, no quieren que la Municipalidad de Villa Elisa, que nunca apoyo el resurgimiento ferroviario, ponga un ancla en tierras ferroviarias.
La ocasión de las denuncias por partida doble de junio 2026, se debió al inminente intento de colocar grandes tubos de plástico debajo del zanjón para después tapar el lugar y dejarlo nivelado como lo fue hasta su intervención.
Nunca hubo aprobación de parte de las actuales autoridades y quienes lo eran en mayo de 2022, para que procedieran a intervenir en terreno ferroviario, para realizar una obra hÃdrica ajena al ferrocarril.
Su intención era llevar por declive el agua de Plaza Moreno, para lo que bajaron varias cuadras de su cota natural, llegando al extremo de sacar 1 metro 20 centÃmetros de la calle Centenario entre Rieter, Rondeau y Alvarado, para que el agua llegara allà y pasarla por debajo de la vÃa por el profundo zanjón de 5 metros en terreno ferroviario.
El enorme movimiento de tierra, calculado en 20 mil metros cúbicos,los evidentes daños en la fortaleza de los terraplenes, realizando una obra tan ilegal como absurda, no hizo otra cosa que inundar calle Centenario con un metro de agua, mientras el zanjón enorme esta vacÃo.
La obcecación de gastar la plata del estado haciendo desagües a contrapelo (Porque la vÃa del Ferrocarril corre por un lugar alto que divide las aguas para uno y otro lado) tratando de hacer un profundo túnel en terreno ferroviario para sacar el agua por declive. Una obra que perjudica la infraestructura ferroviaria, absurda, dañina y delictiva.
El agua de lluvia se concentra en la zona de Plaza Moreno, donde antes existÃa la laguna Báron, constituyendo el gran problema de una ciudad sin arroyos ni rÃos cercanos, cuyo problema es la evacuación del agua cuando llueve.
LA OBRA MAL HECHA DEL COMITÉ.
El primer intento de solución data del año 1984, cuando la gestión del mismo partido que el actual, hizo un canal de hormigón que partiendo de la ex laguna Báron, aledaña a Plaza Moreno, cuyas medidas eran de 1,40 metros de ancho y 50 cm de profundidad en el comienzo, que termina en Pueyrredón con 2 metros de ancho y uno de profundidad, a cielo abierto en el comienzo y posteriormente cubierto con pesadas tapas de hormigón, que debÃan levantarse para limpiarlo, sobre la vereda impar de la calle Dr Gutierrez.
Esta obra en teorÃa debÃa funcionar y evacuarÃa el agua,si no se hubieran equivocado tan mal en los niveles . El más grave aunque no el único, ocurrió en la esquina de calle Gutiérrez y Castelli, donde la diferencia del nivel es de más de 50 centÃmetros. Esta anormal situación que las autoridades mantuvieron en silencio, provocó inundaciones y protestas, precisamente sobre la calle Castelli, cuyo origen desconocÃan los vecinos, y que era la mala praxis en los niveles del ducto.
Como la plata llegaba de la provincia, y no habÃa intención de consultar a Heraldo Peragallo y a su ingeniero Gómez Cataneo, quien habÃa ejecutado exitosamente la red cloacal, recurriendo a bombas de impulsión para salvar los niveles.
El partido gobernante optó de modo propio, por hacer un canal de hormigón entre la Laguna Báron, zona de Plaza Moreno, partiendo de calle Holt, con salida al puente del ferrocarril cercano al cementerio. Para ello debÃan tomarse los respectivos niveles de punta a punta.
Allà radicó el comienzo de los errores al tomar registros erróneos. Fue por la manera inapropiada de tomar los niveles. En lugar de hacerlo de punta a punta, se fueron tomando por tramos, y una obra de 3 kilómetros de longitud, tenÃa un desnivel de 50 centÃmetros. El agua siguió inundando la Plaza Moreno y el vecindario porque el agua permanece más tiempo que el que deberÃa por falta de salida.
La solución sensata en ese momento era copiar el éxito de la obra de las cloacas de la gestión Heraldo Peragallo, donde las diferencias de nivel se superaban con bombas automáticas de rebombeo e impulsión y un caño adecuado para enviar el agua.
Las alternativas más simples eran, pavimentar la calle Gutiérrez entre calle Holt y Pueyrredón que corre con declive positivo, para que el agua de lluvia discurriera por la calle que harÃa también de desagüe. La otra, era el modelo Gómez Cataneo aplicado en las cloacas. Una bomba de impulsión y un depósito subterráneo en zona de Plaza Moreno para captar el agua de lluvia, enviándola con un caño de unos 50 centÃmetros de diámetro por el costado de calle Dr Gutierrez, donde se hizo el canal.
A Heraldo Peragallo nunca le preguntaron como hizo la red cloacal y como salvaba los desniveles. Se impuso la polÃtica de comité e hicieron una mala obra, con plata que les envió el Gobernador Montiel, sin que nadie asumiera ni admitiera culpabilidad.
Rafael Pirolla