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ARGENTINA
28-09-2026
Asamblea general de habladurías de la ONU en extinción. Por Ing. Paul Battistón
28-09-2026-H:22.01
Quien haya visto un múltiple debate entre posiciones contrapuestas o una exposición de ideas con pretensión de definir rumbos solo ha visto el pasado. El rumbo se está redefiniendo pero no exactamente como resultado de una amplia asamblea.
Un pasado más alejado venido de esa ONU creada bajo el influjo de una bipolaridad en constante fricción o un pasado más cercano de una ONU convertida en un arma burocrática con destino a socavar la cultura occidental con agendas de cumplimientos auto lacerantes, son situaciones agotadas. Lo segundo ya ha sido puesto al descubierto, lo primero es mantenido con intenciones de ser reencendido a pleno, uno de los propiciadores de ese viejo equilibrio ya no existe (la URSS) pero su reemplazo sobrante aún intenta sostenerse en ese juego anacrónico. China quien ocupa el nuevo lugar en la bipolaridad que se perfila bajo el delineado del nuevo dominio a compartir del conocimiento obtenido por el ejercicio de inteligencia supra natural ya es plenamente consciente de las dos carreras simultáneas que compartirá con EEUU. No hay nadie ni por asomo que se les aproxime.
El adorno de ese escenario con habladurías que son correspondidas, ninguneadas o boicoteadas irrisoriamente con vacíos solo sirve para la formalidad de completar el número 80 de las asambleas. Los nuevos términos seguramente ya han sido acordados en una única reunión expuesta como una más de todas las reuniones bilaterales tejidas en el entorno de la gran asamblea, solo que en esta se decide la mejor forma y el protocolo exacto para salvar el planeta
Estamos asistiendo al terremoto que se está llevando puesta a la ONU tal cual la conocíamos. Un lugar que intentaba forzar la diplomacia por sobre las guerras construida a gusto y medida de dos potencias en pugna y su séquito de países satélites que luego devino en una entidad tomada en la impotencia para la divulgación e imposición de todas las agendas destinadas al socavado de la occidentalidad tras el hundimiento (principalmente económico) de buena parte de uno de los polos en pugna. La excepción a ese fracaso económico (China) es quien hoy decide junto a EEUU el nuevo destino de eso que se llamaba ONU y lo hacen en una casi casual reunión bilateral en el marco de la asamblea general de este organismo mientras el resto emite palabras listas a ser desoídas, boicoteadas o premiadas con el aplauso del apoyo inocuo.
El retaceado control ético y moral de China (según nuestra visión occidental y todo lo que a esto acompaña) nos asevera (por otras experiencias) que China no tendrá freno alguno en cuanto a las IA (desde el lado chino existen las mismas percepciones y prejuicios pero invertidos). Trump lo sabe y sabe por lo tanto que estas serán las condiciones con las que el mundo se regirá. Su reunión con Xi consistió seguramente en un protocolo para salvar al planeta donde ambas potencias acuerdan medios y mecanismos para un trabajo conjunto en caso de algún descontrol o malentendido. Esas son las dos carreras que China correrá con EEUU, la de la supremacía y la de evitar el accidente fatal. Casi lo mismo que se había acordado con la URSS en la vieja ONU solo que aquella vez eran armas nucleares.
Esta semana Trump manifestó la necesidad de retornar a la Luna como una necesidad de evitar la llegada de China primero a su polo sur que condicione la presencia norteamericana en el mismo. Todo un escenario nuevo que deja a la ONU mucho más atrás y obsoleta que nunca.
La ONU cooptada por el progresismo y usada como medio de imposición de agendas wokes a los gobiernos occidentales ya es toda una gilipollada agotada. La disparada impensable del conocimiento a través del desarrollo de las IA en ambos lados en pugna y hasta en conjunto deja a cualquier asamblea de hablantes en la categoría de nimiedades domésticas y las soluciones posibles en manos casi exclusivas de los nuevos dominantes.
Ing. Paul Battistón